Las opciones del menú de la siguiente imagen forman el área de la introducción de datos, sobre la que, probablemente, habrá que volver para ajustar datos que, tras el análisis, hayamos visto que no son adecuados para alcanzar la viabilidad en el proyecto.

En el apartado de Inversiones debemos indicar todos los equipos, mobiliario, software e incluso construcciones o acondicionamiento de locales que vamos a necesitar a lo largo del período de duración de nuestro plan, Indicaremos su valor de compra sin impuestos en el año adecuado.

Todas las inversiones se deben amortizar. En la pantalla de Amortizaciones indicaremos los años a los que debemos amortizar cada bien. El resto de información son cálculos que se realizan en base a los años.

A través de la opción del menú Personal se accede a la pantalla de Sueldos y salarios, que se calculan automáticamente en base a los datos que hemos introducido en la anterior fase de parametrización; por un lado, los trabajadores, la nómina de cada uno, el tipo de contrato y el número que cada año se va incorporando; y por otro, los impuestos asociados a cada tipo de contrato.

El siguiente apartado de nuestro plan, que debemos incorporar a la herramienta, es el de las ventas. Es importante enfatizar en la importancia de este apartado: la viabilidad de nuestro plan se sustenta en lo acertados que estemos en nuestro pronóstico de ventas.
Las ventas del nuevo proyecto dependen de otros muchos factores: nuestro producto, el mercado, la competencia, el equipo comercial, la publicidad o los canales de distribución, entre otros.

Es preciso, además, que a nuestro plan de viabilidad le acompañe un plan de ventas y marketing. Es en esta pantalla de Ventas previstas en donde recogeremos los datos que hemos obtenido en ese otro plan.

En nuestro plan indicaremos, para cada producto: Precio medio de venta, margen de beneficio, % de variación anual de ventas (porcentaje del incremento en ventas cada año) y unidades de producto vendidas.

Si nuestro producto es manufacturado, indicaremos el número de unidades. Por el contrario, si comercializamos servicios, indicaremos el total de ventas de esos servicios, sin importar el número de unidades.

El total de ventas, el coste de las mismas y los impuestos a satisfacer, se calcularán de forma automática en esta tabla de resultados.

A través de la opción Gastos accedemos a la pantalla Evolución de gastos. En este apartado de gestos de explotación, iremos desgranando los gastos, atendiendo a la estructura del plan general contable, indicando los mismos por su valor sin impuestos.

La naturaleza del gasto fijo o variable es importante indicarla en este apartado para poder calcular posteriormente el umbral de rentabilidad de nuestro plan.

Indicaremos todos los gastos, a excepción de los gastos financieros, que dependen de los créditos que hayamos contraído.

Accedemos ahora a la opción del menú Liquidación impuestos. Los ingresos, los gastos, las nóminas, las compras y el inmovilizado generan tanto IVA repercutido como IVA soportado, lo que origina unas obligaciones cada cierto tiempo que van a condicionar la previsión de flujo de caja de nuestro proyecto.

En la sección de Simulador préstamos, encontramos 5 simuladores de crédito, uno por cada año de nuestro plan. Para la simulación del crédito que queramos contratar, indicaremos el capital, la fecha de inicio, teniendo en cuenta que para cada año se dispone de una hoja distinta, el interés nominal del préstamo, la duración del crédito, la periodicidad del pago de las cuotas, la comisión en caso de cancelación anticipada, el % de las comisiones de apertura y de gestión y los gastos fijos y diversos de la operación.

Dependiendo de la dimensión del proyecto vamos a necesitar un equipo de trabajo cuyo coste debemos calcular en el plan.

Tendremos en cuenta los impuestos de cada salario para hacer el estudio previsional de cash-flow.

En el siguiente ejemplo se muestran los datos que precisaríamos incorporar a nuestro plan:

Con estos datos podemos calcular el coste total del salario de cada trabajador, que en el caso del ejemplo sería:

Hay que tener en cuenta que el coste social es la partida de gasto más grande en la explotación del nuevo proyecto y la necesidad de ofrecer remuneraciones justas y equilibradas si queremos que el equipo funcione como tal en la consecución del objetivo del proyecto. La adecuada selección del equipo y sus remuneraciones es, probablemente, la parte más importante de nuestro plan.