ESTRUCTURA DEL PLAN CONTABLE

Una vez diseñado el Sistema de Gestión de Costes que se adapta a la empresa, debe establecerse un plan contable que debe cumplir dos requisitos fundamentales:

Debe ser muy sencillo, evitando cuentas superfluas que no aporten información de costes.

Debe ser útil, debiendo estar diseñado de forma tal que permita utilizarlos como herramienta para el cálculo de costes, sobre todo en lo referente a los grupos 6 (gastos) y 7 (ingresos).

Se deben tener en cuenta los costes según el nivel de actividad, entendiendo por nivel de actividad el nivel de producción (en caso de producir bienes) o el nivel de ventas (en el caso de ser una empresa comercial).

Los tipos de coste según el nivel de actividad son fijos ya que no dependen del volumen de actividad y se mantienen invariables independientemente del número de unidades que se produzcan, y semifijos, que varían al pasar la producción de un determinado límite y se mantienen constantes hasta que la producción alcanza un nivel de producción determinado.

Son costes variables aquellos que varían en función del volumen de actividad son costes semivariables los que están formados a la vez por una parte fija y otra variable.

Siguiendo los principios de sencillez y de utilidad, se debe utilizar un plan contable diseñado para la gestión de costes que tenga una longitud de cuenta de 6 dígitos.

Debe usarse un sistema de numeración de cuentas con una terminación definida cada una de ellas, siguiendo el siguiente criterio:

  • Los Gastos de Estructura deben acabar en 00
  • Los Gastos de Distribución deben acabar en 99
  • Los Centros de Coste deben acabar de 01 a 10, según el centro

Podrá modificarse la nomenclatura de las cuentas, pero no podrá modificarse su numeración.