IR A ISTEMA DE GESTIÓN DE COSTES

A la hora de imputar costes, encontramos un apartado que posee varias singularidades, el inmovilizado. El gasto que se desprende del inmovilizado es la ‘Amortización’, que generalmente es un gasto que ya se ha desembolsado y muy subjetivo porque imputamos atendiendo al tiempo que consideramos que nos va a durar el bien. Por otro lado, nos permite imputar gasto para una posible renovación.

Al parametrizar la herramienta S.G.C. debe indicarse el inmovilizado que se quiere controlar, en nuestro caso una máquina de reparaciones y una máquina portátil. La maquinaria que dispone de partes de trabajo distribuirá el coste a través de los centros de coste según el uso que cada una tenga,
Todos los vehículos pueden ser usados indistintamente por los trabajadores y en sus recopilaciones de partes vendrán los datos de gasto y uso, que se incorporarán a la herramienta.

A través de la opción del menú Vehículos y maquinaria accedemos a una hoja en la que todos los datos es necesario importarlos.

El gasto del vehículo sólo se puede recoger tanto en los partes diarios de trabajo de los trabajadores como en los partes de control de gasto.

Los consumos y el uso de la maquinaria se importan de los partes diarios de maquinaria.

A través de la opción del menú Imputación de inmovilizado y renovación se accede a la pantalla que figura a continuación.

Hay tres datos que debemos proporcionar a la herramienta sobre el inmovilizado con el objetivo de calcular la amortización: el valor de compra o valor real, los años de vida útil y el valor residual. 

Al valor de compra, o valor real, podemos añadirle el valor que supondría la renovación. Esta sobrecarga de coste se puede realizar para saber si la inversión en un nuevo inmovilizado va a poder soportarse cuando se necesite comprar. Sin olvidar que la amortización es un gasto que no se desembolsa, a diferencia del resto de los gastos.

Contablemente existe una vida útil para calcular la amortización contable. En nuestro cálculo de costes indicaremos la vida real, el tiempo real que vamos a utilizar el bien, independientemente de si coincide, o no, con el período que marca la contabilidad. Se trata de buscar un cálculo más real a la hora de calcular nuestros costes.

El valor residual, finalmente, hace referencia al valor que podría tener el bien en el mercado de segunda mano, si lo vendiéramos.

Con el aporte de todos los valores anteriores, vamos a obtener la cuota mensual de amortización.

La imputación en los centros de coste va a depender del tipo de inmovilizado. 

En primer lugar, los vehículos dependerán de los partes de trabajo y su cálculo es automático.

En segundo lugar, está la maquinaria, que también depende de los partes de trabajo y su cálculo también es automático.

Por último, el resto de inmovilizado se deberá imputar a través de porcentajes que indicaremos en los espacios destinados para ello.

1. Instalación de la herramienta 2. Parametrización 3. Definición de los Centros de Coste
4. Parte diario de gastos 5. Parte diario de maquinaria 6. Contabilidad: Plan contable
7. Contabilidad: Libro diario 8. Imputación Coste Social 9. Imputación del inmovilizado
10. Producción 11. Plantilla general de imputación 12. Cálculo de precios
13. Cuadro de Mando de Costes