Para facilitar su compresión, debido al gran número de costes que hay, es necesario clasificarlos bajo algún criterio que agrupe en categorías a los que tienen características comunes, y poder así simplificar los cálculos y presentar la información de un modo más ordenado y más comprensible.

Un centro de coste o sección podemos definirlo como el lugar por donde va pasando el producto o servicio y va adquiriendo coste.

Un centro de coste tiene que:

  • Ser medible y cuantificable
  • Ser controlable
  • Ser sencillo de gestionar
  • Estar asociado a una actividad

Ejemplos de centros de coste:

  • Recepción de materias primas
  • Preparación de materiales
  • Cualquier punto de una cadena de producción
  • El servicio postventa

Y siempre tendremos:

  • Centro de coste de Distribución comercial
  • Centro de coste de Estructura

A través de la opción del menú Centros de Coste podemos ir definiendo los diferentes centros de coste que decidamos establecer en la empresa.