En la planificación de tesorería, con el transcurso del tiempo, vamos a pasar por distintas fases hasta que podamos llegar a un nivel de optimización y previsión tales que nos permita prever las tensiones de tesorería antes de que lleguen a producirse.

FASE 1: Vamos anotando todos los movimientos hasta que conseguimos que nos muestre los saldos reales en el día actual.

FASE 2: Proyectamos nuestro presupuesto operativo en tesorería.

FASE 3: Optimizamos la tesorería para aprovechar al máximo los excedentes y obtener rentabilidades extra a través de los mismos y ahorrar con la correcta utilización de productos financieros.

La parte inferior de la planificación está diseñada para la simulación. En ella podemos planificar Ingresos/Pagos que sabemos que los tenemos que hacer, pero no sabemos cuándo se producirán.

Estos Pagos/Ingresos sin vencimiento conocido quedan reflejados en la planificación.

En este apartado podemos indicar, también, aquellos pagos e ingresos que sabemos cuándo se van a producir, pero aún no hemos determinado en qué cuenta de tesorería.

Cuando hemos conseguido entrar en la fase 2, todos los gastos/ingresos conocidos debemos incorporarlos a la planificación.

Durante el proceso iremos encontrando los fallos que se van produciendo en la tesorería. Lo importante es que disponemos de tiempo suficiente para buscar la mejor alternativa.

En la fase 3 podremos analizar si los productos financieros que tenemos están siendo necesarios. Lo haremos a través de los saldos de la cuenta y las veces e importes que los hemos utilizado.

En la planificación tenemos una visión más global de las cuentas, lo que nos permite analizar los desfases de cuenta de manera óptima.